Esa es una de las frases con las que comienza el cuento de "El monstruo de colores". Y qué razón tiene, a veces nos liamos tanto con las emociones, con nuestros sentimientos... que hasta a los mayores nos cuesta diferenciarlas o separarlas.
La educación emocional es un aspecto muy importante dentro de la educación de nuestros pequeños, debemos enseñarles a aprender a pensar antes de actuar, a controlar sus emociones, a identificarlas, saber cuándo se está triste o enfadado... y esto se consigue educando emocionalmente desde pequeños, ofreciéndoles la posibilidad de saber adaptarse a las distintas situaciones en las que pasarán a través de su vida.
Con este cuento vamos a ir trabajándolo poco a poco en clase a lo largo de este trimestre. El primer día contamos el cuento y les encantó, aunque algunos ya lo conocían. Os dejamos este enlace para que los que no lo conocéis podáis hablar con ellos de él y los que sí lo tenéis en casa lo podáis disfrutar en otro formato.
Esta semana comenzamos a trabajar con los niños el proyecto de "El nombre", donde vamos a ir conociendo nuestro nombre.
Partiendo de vuestra ayuda y los trabajos en los que cada familia nos explicó a que se debía la elección del nombre o porqué nos llamábamos así, vamos a ir trabajando las letras de nuestro nombre, conociendo cómo suenan, cómo se llaman, cuántas tenemos, si hay alguna repetida o tenemos alguna igual que algún compañero o familiar...
Va a ser muy divertido y es una actividad que les está resultando muy interesante, no dejan de querer aprender y su propio nombre es algo muy cercano a ellos.
Seguimos aprendiendo cosas de los hombres de la prehistoria. Esta vez, Berna nos trajo información del lugar en el que vivían: una cueva. Nos envió unas fotografías en las que podían comparar la cueva con los edificios en los que vivimos hoy en día.
Muchos de los niños, al preguntarles que dónde vivían, y esperando nosotros que su respuesta fuera en una casa...¡nos sorprendieron diciendo que vivían en Vicálvaro! ¡ Y en España!
Hablamos de cómo son nuestras casas y lo que en ellas podemos hacer y de cómo eran las cuevas y qué hacían en ellas.
Y al final ¡nos convertimos en Berna y vivimos en una cueva!
Hace días que Berna ha venido a visitarnos, pero hasta ahora no le habíamos podido ver. Hoy nos ha mandado un video y nos ha gustado mucho ¡estábamos muy emocionados! Hemos escuchado muy atentos todo lo que nos ha dicho y queremos seguir aprendiendo muchas cosas con su ayuda. ¿Queréis verlo en casa? ¡Aquí lo tenéis!
Nuestras sesiones de psicomotricidad también están ambientadas en la época prehistórica. La cueva de nuestro amigo "Berna, el chico de la Caverna" ha venido a nuestro cole y nosotros la vamos a aprovechar para hacer múltiples actividades.
¡Qué bien lo pasamos! ¡Gracias Berna! ¡ y gracias Azucena por esas sesiones tan chulis!